Un poco de historia: de la primera a la cuarta revolución industrial
A lo largo de la historia se han producido varias revoluciones industriales que han supuesto, no solamente cambios en los procesos industriales, sino también sociales, económicos y tecnológicos.
- La primera revolución Industrial iniciada en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido con la aparición de la máquina de vapor, supuso la mayor transformación económica, social y tecnológica desde el neolítico. La incorporación de las máquinas a los procesos productivos permitió producir más y más rápido, multiplicando la renta per-cápita y el PIB.
- Las nuevas fuentes de energía como el gas, el petróleo y principalmente la electricidad, dieron lugar a lo que se denominó la Segunda revolución industrial a mediados del Siglo XIX. Es la época de la producción en cadena, nuevos materiales, nuevos sistemas de transporte (el avión y el automóvil) y nuevos sistemas de comunicación, con la aparición del teléfono y la radio. Estos avances provocaron un profundo cambio en la economía, cada vez más internacionalizada y globalizada.
- La tercera revolución industrial es un concepto más reciente, acuñado en el año 2006 y centrado en los cambios derivados del uso de energías renovables, la automatización de los procesos y el uso de Internet.
Muchos son los nombres que se le dan a la Cuarta Revolución Industrial que estamos viviendo en la actualidad: Industria 4.0, Industria conectada 4.0, industria inteligente, ciber-industria del futuro, internet Industrial de las cosas, etc. Como en las 3 revoluciones previas, esta nueva revolución se basa en la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos industriales, tanto a nivel de maquinaria y producción como en toda la cadena de valor del proceso industrial.
Esto está dando lugar, como en las revoluciones industriales previas, a la aparición de nuevos procesos, nuevos productos y nuevos modelos de negocio. Y también, como en casos anteriores, provocará cambios sociales, económicos y tecnológicos.
Fábrica Inteligente, Industria conectada 4.0 o Internet Industrial de las Cosas
La smart factory o fábrica inteligente: es un concepto anterior a Industria 4.0, que se centraba en cómo deben funcionar y comunicarse las máquinas entre sí mediante el uso de tecnología. La fábrica inteligente empieza y acaba dentro de la fábrica.
La Industria 4.0 o el Internet Industrial de las Cosas se refiere a toda la cadena de valor del proceso productivo: gestión, relación con clientes y proveedores, etc. Fundamentalmente los dos términos se refieren a lo mismo, pero con algunos matices.
- El primero, la Industria 4.0 es un término utilizado en la Unión Europea, e impulsado por las políticas de Gobierno, y se centra en la aplicación de las cosas en los procesos de fabricación y producción industriales.
- El Internet industrial de las cosas es un término acuñado en la cultura anglosajona, y tiene un foco más amplio, no limitándose a los procesos de fabricación, sino entendiendo “industria” en su concepto amplio e incorporando ahí el transporte, el turismo, etc.
Productos y medios de producción adaptados a las necesidades del cliente
Los clientes actualmente consumen y buscan información sobre los productos utilizando herramientas tecnológicas: smartphones, tablets, ordenadores, tecnologías wearables, etc, han influido en los hábitos de consumo. Podemos hablar de “clientes hiperconectados”.
Los medios de producción deben adaptarse a esta realidad, involucrando a los clientes en el proceso de diseño y adaptando los productos finales a sus demandas y necesidades. Esto requiere flexibilizar los procesos de fabricación para que puedan adaptarse rápidamente a los cambios en la demanda. Las nuevas tecnologías permiten que el desarrollo de estos nuevos modelos de producción, en los que todos los elementos de la cadena están interconectados y se comunican entre sí, hasta el punto de que los productos pueden comunicarse con las máquinas.
En la Industria Conectada 4.0, el producto puede llevar implícita, mediante el uso de etiquetas inteligentes, toda la información necesaria para decirle a la máquina que operación debe realizarle.
Trabajadores conectados: mayor eficiencia y productividad
Las personas que forman parte de toda la cadena de valor, podrán comunicarse también entre sí y con las máquinas en tiempo real. Las personas realizarán trabajos más especializados y serán más eficientes. La Industria Conectada 4.0, por tanto, proporciona una mayor capacidad de adaptación al momento actual, a través de una mayor capacidad de innovación, de automatización, de procesos productivos más sofisticados, de una mejor comunicación entre las personas y las máquinas. Esto es clave para mantener la competitividad y las posiciones de liderazgo en el mercado.

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